top of page

¿La época dorada del publicista? nostálgicos anuncios de autos de los años 50.



¿La época dorada del publicista?

Hay quien dice que los mejores años de la historia del diseño y de la publicidad son aquellos en los que aún no se habían inventado las reglas que hoy rigen ese mundo.

En el inicio, las guías de estilo y de creación estaban lejos de ser publicadas aún y por eso, con más entusiasmo se veía el proceso creativo que no conocía los límites porque estaba todo por hacer. Bien es verdad que los medios eran más reducidos que ahora y el mundo analógico era lo que imperaba por aquel entonces dando como resultado una estética muy manual.

Con la llegada de los tiempos modernos, ha regresado la añoranza de aquellos años donde la novedad y la ruptura de la norma estaba al orden del día. Los siguientes anuncios forman parte de ese bagaje de la historia de los publicistas que se las ingeniaban para llamar la atención del lector de la revista Sport Cars Illustrated con los recursos que contaba en aquel entonces: papel y tinta.

Jaguar XK150. Octubre de 1957

Jaguar XK150.

En ocasiones la imagen expresa más de lo que se pueda decir con palabras, en el caso de este anuncio se relaciona la posesión de un modelo de la marcar con un estilo determinado de vida. El propietario de un Jaguar XK150 se las gasta bastante bien que puede permitirse un crucero en un transatlántico.

Además, el coche aseguraba la máxima seguridad con frenos de discos en las cuatro ruedas que le convertía en el primer coche en producción en línea con estas características. Estaba disponible tanto con cambio de marcha manual como automático.

MGA. Septiembre 1957

MG

MG, la marca con las iniciales de Morris Garages, es una empresa británica que comenzó su andadura por el mercado de la automoción en los años 20. El anunciante quería mostrar que era único en su clase y para eso se centró en las competiciones vencidas por los modelos de la marca. Como dicta el texto de la publicidad, recorrer unos cuantos kilómetros al volante de un MGA bastaban para demostrar en poco tiempo porqué ganó las 12 horas del Grand Prix. ¿A qué estaba esperando el lector? No había tiempo que perder, siempre hay urgencia por tener el mejor coche y para eso debía preguntar a su vendedor para que le hablara de los 12 meses de garantía a plazos y el “modesto” coste de su modelo.

Porsche 1600 coupé. Octubre de 1956

Porsche

Dicen que las mejor forma de llamar la atención de alguien es interpelarle directamente y así lo hizo el publicista de Porsche con este anuncio de octubre de 1856. TÚ, se puede leer en grande en una tipografía distinta al resto. Posteriormente pasa a relatar como la persona interpelada, sentada en un Porsche 1600 coupé se convierte en el perfecto centro de gravedad. La tranquila armonía es la principal característica que destaca en este vehículo de 3.700 dólares de precio.

Austin-Healey 100. Septiembre 1955

Austin-Healey 100

De 0 a 96 kilómetros por hora en 10.5 segundos y para demostrarlo Austin Healey contaba con una gráfica explicativa y mucha información detallada en la que el lector se puede hacer muy bien a la idea de lo que compraría si se decanta por la marca un septiembre de 1955.

Con 4000 revoluciones por minuto y 2990 cc, el vehículo en cuestión costaba tan solo 2.985 de los dólares de aquel entonces. Con un recortable en la parte baja derecha de la página, la marca se aseguraba que la información de la empresa no quedaba en el olvido junto con el resto de páginas publicitarias de la revista.

Mercedes-Benz 300SL. Enero de 1958

Mercedes-Benz 300SL
Mercedes utilizaba gran cantidad de texto para explicar las prestaciones con las que contaba su 300 SL Roadster. Un modelo que tomaba como diseño el del ganador de competición de 2.5 litros que compitió en el Grand Prix. Este modelo aportaba, además de la potencia de un coche de competición, la comodidad y lujo en sus asientos con un techo retráctil que subía en cuestión de segundos.

Chevrolet Corvette. Marzo de 1958

Chevrolet Corvette
Este sería sin duda un auto para el actual presidente de los Estados Unidos, por el eslogan utilizado. “Corvette hace América orgullosa”, similar al lema utilizado por Trump en su campaña electoral prometiendo “hacer a América sentir orgullo de nuevo”. Este coche suplía toda necesidad siendo un auténtico coche deportivo lo que le convertía “realmente” en uno de los grandes coches jamás antes producidos en América lo cual hacía sentir a la marca un especial orgullo el compartirlo con el lector. Finalmente, “sugerían” amablemente que el cliente acudiera al vendedor Chevrolet y así compartir el orgullo juntos.
Volvo PV444. Mayo de 1958

Volvo
Como se puede apreciar en los anteriores anuncios, el año 58 fue el de mezclar dicotomías y unir dos conceptos que por lo general se consideraban opuestos. Este es el que muestra de forma más explícita ese balance entre coche familiar y deportivo que se buscaba en los modelos de todas las marcas. En una sola frase, Volvo resuelve el problema de los dos personajes que discuten sobre si el nuevo modelo es familiar o deportivo afirmando que “Volvo es un familiar coche deportivo”.
Toyota Toyopet. Junio de 1959

Toyota Toyopet
Toyota relacionaba su auto con las joyas. El Toyopet era el vehículo coronado para ser el sedán del año 59. Espacioso y cómodo que, a pesar de su gran tamaño, mantenía una estructura manejable e igual de costosa que otros vehículos más pequeños.

NSU Prinz. Junio de 1959

NSU
Antes de todo los problemas causados por el Diéselgate, cualquier motor alemán era considerado una buena apuesta y así lo promocionaba la marca Prinz que se movía con un motor NSU. La visión de los cuatro hombres dentro del Prinz es sobre todo lo que más llama la atención, los coches de antes eran más pequeños por supuesto, pero a nadie se le ocurriría pensar en comodidad observando como las cabezas de los ocupantes de los asientos de atrás parecen tocar el techo.

Lotus Elite. Septiembre 1959

Lotus
Para conducir en la autopista este elegante speedster se movía con docilidad por la carretera según afirmaba el anuncio. Un nuevo modelo para redescubrir el placer de conducir, solo disponible para aquellos que apreciasen el verdadero lujo de un motor de carreras.
Fuente: Coches.
 

Commenti


bottom of page